El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Almadén ha llevado a cabo una investigación que ha revelado graves irregularidades en una actividad cinegética realizada en una finca. Las sospechas iniciales surgieron debido a un posible incumplimiento de los cupos de extracción autorizados para la jornada en cuestión.
Tras realizar las inspecciones correspondientes y contabilizar las piezas cobradas, los agentes constataron que el número de animales abatidos excedía en un 48% el cupo máximo autorizado por la administración. Este exceso no solo representa una alteración significativa del plan de ordenación cinegética de la zona, sino que también impacta directamente en la gestión sostenible de las especies.
Además del exceso de capturas, se detectaron otras posibles infracciones administrativas relacionadas con el desarrollo de la montería y el tratamiento de las piezas. Asimismo, se identificaron irregularidades en la gestión de los Subproductos Animales no Destinados al Consumo Humano (Sandach).
El abandono o tratamiento incorrecto de estos restos animales no solo constituye una infracción legal, sino que también conlleva riesgos sanitarios para el ecosistema y la fauna silvestre. Como consecuencia de estas irregularidades, se han presentado denuncias por infracciones graves que violan la Ley de Caza de Castilla-La Mancha y la normativa sobre Patrimonio Natural y Biodiversidad.
Las infracciones detectadas podrían acarrear sanciones económicas significativas para los responsables, así como la suspensión temporal de la actividad cinegética en el coto afectado. El Seprona ha solicitado un estudio técnico de la población de especies en la finca para evaluar si la presión cinegética ejercida se ajusta a la realidad biológica del terreno o si ha comprometido la viabilidad de la fauna local.
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