Plataformas vecinales en Castilla-La Mancha han presentado un total de 13.288 alegaciones al Plan regional de Biometanización 2024-2030, elaborado por la Consejería de Desarrollo Sostenible. Este plan contempla la construcción de entre 113 y 280 plantas de biogás-biometano en diversas comarcas de la región.
Según Stop Ganadería Industrial C-LM, que representa a más de 30 movimientos vecinales en la región, el periodo de alegaciones finalizó la semana pasada después de que la Junta de Comunidades pusiera a consulta pública la Evaluación Ambiental Estratégica del plan. Actualmente, más de 50 plantas de biogás y biometano se encuentran en tramitación en la región, lo que ha generado preocupación entre los colectivos vecinales.
La elaboración y evaluación ambiental del plan fueron asignadas a Biovic Consulting, una empresa que desarrolla plantas de biogás, lo cual ha sido criticado por las plataformas vecinales. Además, la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad ha cuestionado seriamente varios aspectos del plan, destacando la ausencia de consideraciones sanitarias y los riesgos ambientales asociados a estas macroplantas.
Las plataformas vecinales argumentan que el plan promueve un modelo de planta de biogás de grandes dimensiones, con un impacto social y ambiental significativo, que busca principalmente beneficios económicos en lugar de priorizar el bienestar de las comunidades locales. Advierten que estas plantas podrían atraer la instalación de más macrogranjas y generar molestias y riesgos ambientales para la población.
Además, se critica que el tamaño medio de las plantas propuestas es excesivamente grande, lo que se considera una estrategia para favorecer a las empresas energéticas y fondos de inversión en detrimento de las comunidades locales. Las plataformas vecinales también rechazan las expectativas de empleo, inversión y fijación de población asociadas al plan, así como el uso directo del digestato producido por las plantas de biogás en los campos sin un tratamiento previo adecuado.
En resumen, las plataformas vecinales en Castilla-La Mancha se oponen firmemente al Plan regional de Biometanización 2024-2030, argumentando que favorece intereses empresariales en lugar de priorizar la salud pública y el bienestar de las comunidades locales.
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