febrero 9, 2026

Miguel, Amadora y Mari Paz, los últimos pacientes del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca.

Miguel, Amadora y Mari Paz han sido los últimos pacientes en la historia del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca, que este viernes cerró sus puertas después de 61 años de servicio público a los habitantes de la región.

Miguel se trasladará a una residencia de mayores, Amadora irá a ‘La Frontera’ y pasará la Navidad en su pueblo, Poyatos, mientras que Mari Paz, tras recibir el alta, regresará a su lugar de origen en Tarancón, «con mis hijos, si Dios quiere».

Los médicos que atendieron a los últimos pacientes del Virgen de la Luz fueron Luis Benito y María José Hervás, internistas con más de tres décadas de experiencia en el centro sanitario de Avenida de los Alfares. Benito expresó su tristeza por el cierre del hospital, donde pasaron 33 años de sus vidas, y donde vivieron muchas experiencias que nunca olvidarán.

El cambio al nuevo Hospital Universitario ha sido recibido con emociones encontradas por parte del personal, como las enfermeras Beatriz Cañas y Lorena Lacort, quienes han compartido momentos felices y tristes en el Virgen de la Luz, que consideraban su hogar. A pesar de la nostalgia, creen que la transición beneficiará a los pacientes con instalaciones más modernas y tecnología avanzada.

Tras la salida de los últimos pacientes, se realizó un precintado simbólico del hospital, y se espera que en los próximos días se cierre completamente el acceso al edificio. El gerente del área integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros, agradeció a todo el personal por su dedicación en el cierre del Virgen de la Luz y el traslado al nuevo hospital, donde ya se ha puesto a prueba su capacidad con operaciones y atención de urgencias.

A pesar de las incidencias iniciales, se espera que el Hospital Universitario funcione a pleno rendimiento en los próximos días, ofreciendo servicios como el hospital de día oncohematológico y la hemodiálisis. Mientras tanto, en el Virgen de la Luz, se espera resolver el futuro del edificio, que ha sido parte importante de la historia de la ciudad durante seis décadas.

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Ismael Buendía

Por Ismael Buendía

Soy Ismael Buendía, director de Comunicación con más de 20 años de experiencia en reputación corporativa, gestión de crisis y estrategia digital. He liderado equipos en multinacionales y agencias, asesorado a directivos y diseñado estrategias de alto impacto. Me motiva la transparencia, la innovación y la comunicación como ventaja competitiva.

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