La presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, María Pilar Astray, ha realizado una evaluación del primer mes de implementación de los nuevos Tribunales de Instancia en Albacete. Durante una rueda de prensa previa al juramento de nuevos jueces destinados a la región, Astray señaló que se han presentado numerosas incidencias a nivel informático.
Según la magistrada, el mes de enero ha sido especialmente complicado, con problemas para acceder al sistema informático por parte de funcionarios, letrados y jueces sustitutos. El organismo informático del Ministerio llegó a colapsar, lo que ha generado un periodo de caos en la ejecución debido a la necesidad de adaptar el sistema a la nueva oficina de los Tribunales de Instancia. Se requieren ajustes en directorios, teléfonos y cartelerías equivocadas que han causado sensación de desazón.
Ante la deficiencia de plantilla del servicio común general, encargado de distribuir los asuntos a cada juzgado, los funcionarios están extendiendo su jornada laboral en Albacete para evitar retrasos en los procesos judiciales. En Ciudad Real y Guadalajara, se han destacado problemas en los servicios de los Juzgados de Violencia de nueva creación, y se ha solicitado aumentar la plantilla para reducir las deficiencias.
Astray confía en que algunas de las 12 nuevas juezas que han jurado cargo para Castilla-La Mancha decidan quedarse en la región, dado que ninguna es originaria de la misma. Ha reiterado su solicitud al Consejo General del Poder Judicial de veinte nuevos jueces, frente a los cinco concedidos, para hacer frente a la falta de órganos y refuerzos necesarios en juzgados de instancia y en lo penal en Albacete y La Roda.
En relación con la mayoría de mujeres en la carrera judicial, representadas en el juramento de este viernes, Astray considera que la oposición libre garantiza la presencia femenina en condiciones de igualdad.
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