Desde este sábado, siete cipreses situados en el acceso a las urgencias del Hospital General Universitario de Ciudad Real mantendrán viva la memoria de los siete médicos que perdieron sus vidas durante la pandemia de COVID-19. El Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real ha llevado a cabo un emotivo acto para recordar y homenajear a estos profesionales que entregaron su vida al servicio de la sociedad en momentos tan difíciles.
El presidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, Manuel Rayo, describió la jornada como un acto de justicia y reconocimiento, destacando la entrega y sacrificio de los médicos fallecidos. Rayo hizo hincapié en la importancia de preservar la memoria de lo vivido durante la crisis sanitaria, recordando los aplausos de las ocho de la tarde, el sufrimiento de la población y las pérdidas de vidas. También mencionó que este homenaje se extiende a todos los profesionales sanitarios y servidores públicos que lucharon contra el virus.
El evento contó con la presencia del alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, quien elogió el valor y la dedicación de la profesión médica, representada por los siete médicos fallecidos. Cañizares destacó la valentía, profesionalidad y humanidad demostrada por los médicos en esos momentos críticos, expresando el eterno agradecimiento de la ciudad hacia ellos y todos los profesionales de la salud.
Por otra parte, el presidente de la Diputación, Miguel Ángel Valverde, anunció que la institución provincial financiará un monumento a la profesión médica propuesto por el Colegio Oficial de Médicos de Ciudad Real. Esta escultura rendirá homenaje a los médicos que perdieron la vida durante la pandemia, así como a todos los médicos que continúan cuidando de la población diariamente.
El delegado de Sanidad en la provincia de Ciudad Real, Francisco José García, destacó la importancia de la unión y el trabajo coordinado de todos los profesionales de la salud para hacer frente a la crisis sanitaria. Resaltó el esfuerzo, la profesionalidad y la vocación de servicio de los sanitarios que estuvieron en primera línea durante la pandemia, subrayando que actos como este contribuyen a mantener viva la memoria de quienes dieron todo de sí en circunstancias excepcionales.
El acto, cargado de emotividad, incluyó intervenciones conmovedoras, interpretaciones musicales y el homenaje individual a cada una de las víctimas, con la entrega de placas a las familias y el descubrimiento de leyendas en memoria de los médicos fallecidos. El evento culminó con un minuto de silencio y un sentido aplauso en homenaje a los profesionales sanitarios, destacando su entrega, vocación y humanidad en todo momento.
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