La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha presentado una denuncia ante Inspección de Trabajo debido a la grave situación de sobrecarga laboral que enfrentan los profesionales del Servicio de Urgencias del Hospital General Universitario de Albacete.
Según CSIF, las condiciones de trabajo en el Servicio de Urgencias han empeorado considerablemente, con una presión asistencial que ha superado los límites aceptables. Esta situación pone en riesgo tanto la salud física y mental de los trabajadores como la calidad del servicio ofrecido a la ciudadanía.
El sindicato ha destacado la falta de refuerzos estructurales y una planificación inadecuada ante los picos de demanda asistencial, lo que ha llevado a situaciones de estrés crónico y agotamiento entre el personal. Se ha pedido una evaluación de los riesgos psicosociales para el personal de Urgencias, así como para los empleados de las nuevas áreas habilitadas tras la pandemia de Covid.
Luis Álvarez, presidente de CSIF Albacete, ha expresado su preocupación por la falta de respuesta a la solicitud de evaluación realizada en enero. La presión asistencial sigue siendo muy alta, y la sobrecarga laboral se ha convertido en una situación estructural, afectando la atención a los pacientes.
La saturación estructural ha provocado retrasos en los triajes iniciales, demoras en la atención posterior y falta de camas hospitalarias, obligando a los pacientes a esperar en camillas durante periodos que superan las 24 horas. Además, la falta de material y la ausencia de una sala de espera adecuada han generado situaciones de tensión, con riesgo de agresiones verbales y físicas hacia el personal.
CSIF ha subrayado la necesidad de ajustar las plantillas a la carga asistencial real, incluyendo a celadores y personal de limpieza, para hacer frente a esta situación que afecta a toda la comunidad. Según Álvarez, el estrés al que se ven sometidos los profesionales es inhumano, y la Gerencia no puede ignorar esta realidad.
FUENTE

