El Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Guadalajara ha investigado a dos personas por presuntos delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, falsedad documental y contra los derechos de los trabajadores.
Estas personas, propietarias de una empresa dedicada a la retirada de placas de fibrocemento, un residuo tóxico peligroso por su contenido de amianto, realizaban esta tarea sin la autorización necesaria ni la formación adecuada. Según la Guardia Civil, una vez retirado el fibrocemento, el residuo era arrojado de manera descontrolada al medio natural, a pesar de presentar un certificado falsificado de entrega en un centro de tratamiento especializado donde nunca llegaba el material. Además, los trabajadores no tenían la formación requerida y no contaban con la protección adecuada.
Como resultado de las investigaciones, se han encontrado 18 depósitos descontrolados en diferentes puntos de la provincia, donde se habrían vertido ilegalmente un total de 2.314 metros cuadrados de fibrocemento, equivalente a la superficie aproximada de dos piscinas olímpicas. Estos vertidos representan un grave riesgo para la salud de las personas y el medio ambiente. Según un informe de la Unidad Técnica del Seprona, la valoración de la recuperación medioambiental debido a los daños causados ascendería a más de 106.000 euros.
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