La ‘Big Fucking Party’, una de las raves más famosas de Europa, ha vuelto a celebrarse en Férez, Albacete, atrayendo a miles de participantes de toda Europa. Esta fiesta, que se ha convertido en la mayor celebración de Año Nuevo del país, reúne a furgonetas camperizadas, coches y camiones en la ribera del embalse del Cenajo.
Clélia Rei, una joven francesa de 20 años, viajó desde la campiña bretona con sus amigos para disfrutar de la música techno y del ambiente festivo que caracteriza a esta cita. A pesar de los problemas en el acceso, causados por el intento de bloqueo de la Guardia Civil, los participantes lograron entrar y se preparan para una semana de diversión y baile.
La llegada masiva de vehículos desde diferentes países europeos ha dado lugar a la instalación de más de una decena de escenarios de música electrónica, carpas de circo y otros eventos. Los asistentes, que se estiman en alrededor de 2.000, han creado una verdadera ciudad rodante, con tiendas de ropa, puestos de comida y fruterías.
Rais Millán, un joven barcelonés de 31 años, destaca que el objetivo principal de la fiesta es bailar y disfrutar, sin ningún tipo de malicia. A pesar de los controles de la Guardia Civil, la afluencia de participantes sigue creciendo, con vehículos llegando constantemente para unirse a la celebración.
El alcalde de Férez, Francisco Javier Espinosa, ha destacado la tranquilidad y el buen comportamiento de los asistentes, asegurando que la población local está contenta con la fiesta. A pesar de las preocupaciones iniciales, la rave se ha desarrollado de manera pacífica y festiva, con un ambiente de diversión y camaradería entre los participantes.
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