La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en colaboración con la Asociación Profesional para la Magistratura (APM), ha organizado una jornada sobre ‘Responsabilidad y ética empresarial en la era del cambio: medio ambiente, empresa e inteligencia artificial’. El evento tuvo lugar en el Salón de Actos del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha y contó con la participación de destacadas figuras como la presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Pilar Astray; el rector de la UCLM, José Julián Garde; y el presidente de la APM en Castilla-La Mancha, Ricardo Gallego.
Durante la jornada, se resaltó la importancia de fortalecer la cooperación entre empresas, administración pública y el sistema judicial para abordar los desafíos de sostenibilidad y gobernanza que plantea la transformación digital.
En la primera mesa redonda, se discutió sobre el cumplimiento normativo y la responsabilidad empresarial en la conservación de la avifauna. Se destacó la necesidad de contar con planes y programas de actuación para proteger adecuadamente la avifauna en el desarrollo de proyectos industriales, especialmente en la implementación de líneas eléctricas e instalaciones de generación.
Se analizó la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha en relación con la responsabilidad empresarial, subrayando la importancia de la tipicidad y la culpabilidad en materia sancionadora ambiental. Se enfatizó que no se trata de una responsabilidad objetiva, sino que es necesario evaluar caso por caso la actuación de las empresas eléctricas en cumplimiento de la normativa vigente.
En otra intervención, Jesús Carrasco Naranjo, gestor global de proyectos y alianzas de biodiversidad de Iberdrola, resaltó la importancia de políticas de biodiversidad y planes de actuación dentro de la estrategia empresarial. Se mencionó que las sociedades del grupo Iberdrola implementan prácticas innovadoras para conservar la naturaleza durante el desarrollo de sus proyectos renovables.
En la última mesa se abordaron los desafíos medioambientales y éticos relacionados con la inteligencia artificial, como el alto consumo energético de los grandes modelos de IA, el impacto en la red eléctrica y la necesidad de marcos normativos europeos para garantizar la transparencia y protección de datos personales.
Se destacó la importancia de la energía nuclear como pilar de la transición energética, apoyada por programas de IA. Se mencionó la ‘IA nuclear’ como una herramienta que busca mejorar la eficiencia, sostenibilidad y seguridad en el sector.
Los ponentes coincidieron en la relevancia de la colaboración público-privada para el desarrollo ético y sostenible de la normativa y gobernanza de la IA, asegurando que se enfoque en el bienestar humano.
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